Escrito por Yoye de la Salsa

Luis Pacheco: Un Viaje Musical Empírico y Apasionado

Y seguimos en Swing Latino entrevistando a los músicos de la Orquesta de Coco y su Sabor Matancero, esta vez le tocó el turno al piano un instrumento esencial en nuestra música caribeña ya que contribuye a la estructura, la armonía y la textura de la música; también a veces actúa como un instrumento solista. 

Luis Pacheco el ejecutante, un hombre directo y con una conversación amena, jovial, como todos ese día fuimos a trabajar, ellos ensayando y yo entrevistándolos con muchas ganas de saber más de cada uno de los que componen esta extraordinaria Orquesta. 7 de Octubre de 1966, 58 años: Esa es la fecha que marca el nacimiento de Luis Pacheco, un pianista venezolano cuya vida musical ha sido un testimonio de pasión y talento innato. Años dedicados a la música, su trayectoria se ha forjado en la práctica, lejos de las aulas académicas. "Soy empírico, totalmente", afirma con una sonrisa.

Los Primeros Acordes: Inspiración Familiar y la Llamada del Barrio

La chispa musical de Luis se encendió en casa, gracias a la influencia de su padre. "Mi papá fue músico, que en paz descanse. Fue cuatrista, guitarrista, cantante, cantaba muy bien, claro admirador de mi papá", recuerda. En el barrio Las Adjuntas, Parroquia Macarao, Urbanización Kennedy, las reuniones musicales con los amigos de su padre se convirtieron en su primera escuela. Allí aprendió a tocar el cuatro, el tres cubano y un poco de percusión. "No eran profesionales, pero lo hacían bien", enfatiza.

Junto a su amigo Johnny Ruiz, la inquietud juvenil los llevó a experimentar con baladas, pero en el barrio, la salsa era el ritmo que mandaba. Inevitablemente, Luis se sumergió en ella.

El Salto a la Salsa: De Boranda a la Elite Orquestal

"Llegué con grupos, como dicen por allí 'por la parte de arriba'", comenta Luis sobre su incursión en la salsa. Su primera experiencia fue con Boranda, una orquesta que formó junto a Willy Melo, Troy Purroy, Iván Gámez y otros amigos. "La pusimos en la china porque gustó bastante. Duró como dos años", narra.


De Boranda, su carrera dio un "salto gigantesco" a La Cuadra Latina, una banda de "alto nivel" liderada por Guachafa.Paralelamente, también tocó con la Orquesta Repicao, compartiendo escenario con músicos de la talla de Cheo Navarro, Antonio "Katu" Rodríguez, Prisco Oropeza,  Manuel Vargas, entre otros "Yo metido en esa candela", dice con orgullo. Luis recuerda el apoyo nuevamente de Guachafa y Prisco Oropeza en esos tiempos. En una ocasión, mientras ensayaban un tema difícil como "La Chonga", Saludo Celestial, temas complejos salseros duros. Prisco le dijo a Katu que le decían el enano “¿Qué es esto pana un examen final?, gordo voy a ti y no pierdo”, me dijo eso porque todos esos temasestaban incluidos en el mismo set, y Luis lo superó con éxito. También rememora la situación con Edgar Dolor, quien quería tocar un tema Chabuca limeña sin partitura, y cómo Guachafa intervino para que tocaran un tema a primera vista, demostrando su respaldo.

En una oportunidad nos contó Luis, con su personalidad "irreverente", incluso le dijo a Cheo Navarro que, si un tema sonaba mal, "Richie Ray se equivocó", porque él estaba tocando exactamente lo que debía.

Con La Cuadra Latina en "El Maní es así"

Anécdotas de Escenario: De Tumbador a Pianista por Necesidad

Una de las etapas más recordadas de Luis fue su trabajo con Franklin Virgüez y su Guaguancó. "De allí salió el famoso: "qué es lo que está pa' sopa'", recuerda. Como pianista, en reemplazo de Juan Pulía, la orquesta se convirtió en un fenómeno. "Pero solo tocábamos una sola vez a donde llegábamos", comenta.

Una anécdota de esa época lo lleva a la novela "Por estas calles" (1992), donde Franklin Virgüez y su grupo tenían una participación. "Éramos un éxito total", afirma. Luis se convirtió en el músico más buscado para autógrafos de la novela, recibiendo incluso cartas para los personajes, que él entregaba personalmente. "La primera vez en mi vida fue para dar un autógrafo de la novela", confiesa entre risas.


Este período con Franklin Virgüez fue crucial, un "brinco importante" que lo consolidó como profesional. Pero, ¿cómo llegó al piano? Originalmente, Luis tocaba tumbadoras y cantaba en bares. "Me votaron del grupo", revela sobre un incidente en 1991, con su hija recién nacida. En un momento de adversidad, decidió un cambio radical. "Aquí había tumbadoras de la talla de Gerson Aranda, Felipe Blanco… yo no podía competir ahí", explica.

Fue entonces cuando notó una constante: la falta de pianistas. "Aquí lo que falta es pianista", pensó. Vendió sus tumbadoras, compró un piano y se dedicó a estudiarlo de forma autodidacta, con la ayuda de libros y el apoyo de su compadre Willy Melo, quien ya era un músico más experimentado. "Me esforcé, pues. O sea, agarré y salí de una, un poquito de tiempo, cuatro acordes y para la calle", describe su rápido aprendizaje. Sus inicios como pianista fueron en una tasca de Pro Patria, en el sótano del centro comercial, llamada Pída Pasta, tocando con un amigo llamado Oscar León. 

Willi Melo, Luigi Texidor y Luis Pacheco

El Respaldo de los Grandes y el Desafío de la Creación

La carrera de Luis lo llevó a formar parte de la Orquesta Sinsayé y, posteriormente, a reencontrarse con Douglas Madera, con quien formó un grupo que los llevó a tocar en El Maní es así, la "meca de la salsa" en esa época. Gracias a Carlos Julio "El Oso" Ramírez, llegó a La Cuadra Latina, donde conoció a figuras como Cochize Cuellar y Guachafa, con quienes compartió más de una década.

                                                    Luis Pacheco y Nene Quintero

Paralelamente, trabajó con Repicao y dirigió durante cinco años el conjunto de gaita de la Universidad Central de Venezuela, demostrando su versatilidad. "Mis profesores son todos mis amigos. Aprendí muchas cosas con ellos", afirma, destacando la importancia de la escucha y el respeto por los músicos con más experiencia.

Maestros y Héroes: Inspiraciones en la Trayectoria de Luis Pacheco

Su "héroe" musical es José Félix Guzmán Guachafa, a quien considera un maestro, un padre. Entre los pianistas, Palmieri es su favorito, aunque su gusto musical es amplio e incluye baladistas como Juan Gabriel y José José. "Yo no me considero salsero. Lo que pasa es que... soy músico", se corrige, enfatizando su visión integral del arte.

Jose Felix Guzman "Guachafa" y Luis Pacheco


Eddie Palmieri y Luis Pacheco


La Creatividad en Acción: Proyectos Diversos y un Legado Personal

Actualmente, Luis Pacheco se encuentra inmersión en múltiples proyectos: un tributo a Celia Cruz y Willie Colón con la cantante Negra Perla, una banda de ska, reggae, rock y música alternativa llamada Kulof and Sing and Soul, una banda de merenguetón llamada Acrílico, y su propia orquesta, La Rumbantela de Pacheco, con una instrumentación poco convencional de trompeta, corno francés y bombardino. También tiene una banda que toca música de Pastor López. "Yo ando siempre buscando lo que no está por ahí", explica.

Luis Pacheco con Aquiles Báez(+)

Su faceta como arreglista, desarrollada de forma empírica, es un ejemplo de su audacia. Inspirado por Douglas Madera y el aliento de Guachafa ("Si en el piano suena, allá va a sonar"), Luis se atrevió a crear sus propios arreglos.  Su versatilidad abarca la gaita, la música venezolana, e incluso la música afro-venezolana, habiendo grabado con El Grupo Mina con Miguito (Miguel Urbina) con arreglos de Alfredo Naranjo

Nos comentó que participó  en el proyecto "El libro La Salsa en vivo" (2011), producido por César Miguel Rondón: "Aproximadamente el ochenta por ciento de la música que se tocó ahí la escribí, así como la mayoría de los temas que se tocaron ahí los arreglé, otra parte la hizo Tuky Torres y  la otra parte la hizo Alfredo Naranjo. Alfredito confiaba en mí para eso". Expresa su profunda admiración y agradecimiento por Alfredito Naranjo, a quien considera un músico "excelentísimo" y una gran influencia en su carrera. Luis también destaca su experiencia de nueve años con Alfredo Naranjo y El Guajeo, con quien grabó un disco bajo el sello de Bob Abreu, junto a músicos como Rodrigo Mendoza y, Jimmy Bosch entre otros.

Luis Pacheco con Alfredo Naranjo

Luis Pacheco con Guajeo

La Leyenda de Coco y su Sabor Matancero

La conversación gira luego hacia Coco y su Sabor Matancero, una agrupación a la que Luis siente un cariño especial.  Considera que Coco es un artista completo, no solo un cantante o director de orquesta. Rememora la versatilidad de Coco. Nos narra sus experiencias tocando con Coco en el Rincón Caribeño alrededor de 1995-1998, donde hacía suplencias debido a que el pianista habitual, Sammy Infante, era "muy irregular". Coco se fijó en el trabajo de Luis y lo integró al grupo, enseñándole mucho sobre la música matancero y sus "tumbaos".

Describe a Coco como una persona ordenada, metódica y casi militar con sus cosas, un verdadero maestro. Recuerda el ritual de Coco en el escenario, colocando sus instrumentos (güiro, maracas, claves) de un maletín, lo que cautivaba al público. Para Luis, tocar con Coco es un orgullo, y destaca la amistad que forjaron a lo largo de 30 años. Llegó a Coco y su Sabor Matancero porque el pianista titular, Pilingo sufrió un accidente, y Luis se quedó en su lugar. Su experiencia con Coco y su Sabor Matancero, donde actualmente toca, es un capítulo especial. "Es un orgullo", afirma. De Coco aprendió mucho sobre los "tumbaos" y el estilo de la Sonora Matancera. Luis reconoce que Coco ha actualizado el sonido de la Matancera, tocando los temas más rápido y permitiendo a los músicos infundir su propio estilo. "Los músicos tocamos como tocamos nosotros, pero suena a la Sonora Matancera", explica. 

Coco y Su Sabor Matancero 2025

La Esencia del Músico Venezolano: Resolver y Aprender

Una anécdota que Luis valora es la que vivió al inicio de su etapa con la Orquesta Repicao. Alberto Crespo lo recomendó para una suplencia, y a pesar de la actitud inicial de algunos músicos que no lo "veían la cara", Luis asumió el desafío. "Me enfrenté a los tipos. Yo les voy a demostrar  que yo sí puedo hacer esto. Y lo logré", rememora. El respaldo de Guachafa y el humor de Prisco Oropeza, cuando en un ensayo donde tocaron en un solo set temas complejos dijo:¿esto es un examen final?, gordo voy a ti" fueron clave en esos momentos.

Luis resalta la particularidad del músico venezolano: "Resuelve". En comparación con músicos de otros países, el venezolano se adapta y supera obstáculos con ingenio. "El venezolano no come coba con eso", comenta, refiriéndose a la rigidez de algunas partituras. "Todo músico venezolano... yo lo admiro a todos", concluye.



Un Mensaje para la "No-Generación de Relevo"

de relevo", sino una con un estilo propio y una destreza técnica admirable. "Hay una camada de chamacos que vienen es por la maceta, que acaban con todo, tocan, pero mucho"", elogia, destacando su capacidad como lectores e intérpretes musicales.

Sonora Añoranza

Sin embargo, su mensaje central para ellos es claro y contundente de su parte: la no-soberbia y el respeto por quienes los preceden. "Lo que recomiendo, con toda humildad, respeto y con todo cariño, es que aprendan a respetar a los que están antes", enfatiza Pacheco. Argumenta que, por más virtuoso que uno se considere, siempre hay algo que aprender de la experiencia de otros


Para ilustrar su punto, Luis comparte una reveladora anécdota con Denis León, un pianista peruano que tocaba mucho más que él en sus inicios. A pesar de su habilidad, Denis siempre se acercaba a Luis para observar y comprender cómo lograba ciertos sonidos. "Maestro,  es que yo quiero ver cómo es que a ti te suena así y a mí no", le decía Denis, reconociendo la "magia" que va más allá de la técnica.

Pacheco y su Rumbatela

"Si tú aprovechas todo tu conocimiento, por estudio, toda tu academia, y le sumas la magia de un Cheo Navarro, un Guachafa, un Felipe Blanco, que son unos criminales haciendo lo que hacen, que son unos magos… ¿Hasta dónde no llega eso?", se pregunta Luis, resumiendo su visión de la excelencia musical. Para él, la verdadera maestría nace de la fusión entre el rigor académico y la sabiduría que solo la experiencia y la humildad pueden otorgar.


Nos vemos en la próxima entrega y no olvides nunca: 

"Si te caes siete veces, levántate ocho" y...

¡Ponle Sabor!

 

Comentarios

  1. Exelente trabajo de Swing latino exito Giogerling mi amigo y compañero de Orquesta Luis pacheco

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    1. Con mucho gusto mi querido amigo, seguimos con Swing Latinos, recibe un abrazo y Ponle Saborrrr!!

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